Erase una vez una joven y hermosa adolescente llamada Angela. Tenía 14 años, se la pasaba saliendo pues andaba en su etapa teen mas enérgica, y estaba desesperada por cog*r. ¿Por qué? y una mezcla de presión pues ya era bastante grandecita para no haber probado, estuvo mucho tiempo solo observando sin experimentar ni un beso y bueno, las hormonas...
Conoció a un chabón bastante feo la verdad, pero como dije antes las hormonas estaban al mando. El cara de ácido se llamaba Dionisio y tenia al menos una veintena, no sabemos a qué se dedicaba. Como todo feo, tuvo que inventarse una personalidad que le dejara hacer algo ¿no? Que le permitiera conocer chicas y bla...
Se conocieron y tuvieron un romance: salieron un par de veces, aunque debo decir que esas salidas eran sentarse en un banco a charlar, ya que el pseudo caballero ni siquiera una cena le invitó jamás. Él le dedicó un tema que se llamaba el dragón, o era una banda llamada el dragón, y fingió estar enamorado. Ella, estaba enganchada, pobre niña en quién te fuiste a fijar ¿ya dije lo de las hormonas? Pero bue, el mito del amor romántico cala hondo en las mujeres y Angie solo era una adolescente enamoradiza más...
Una noche por fin se concretó el sueño de ella: mares de sensaciones invadían su cuerpo, ya conocía el placer pero este era nuevo, estaba viviendo un supuesto primer amor en su vida, la idea del juntos para siempre. Cambios, cambios, dolores, una mezcla de gusto y dolor. Cumplió su objetivo y a la vez sentía algo por el bagre (¿o era un dragón?). Pensamientos dulces, flores cayendo del cielo, el amor musicalizaba su mente, las palabras que transmitían una promesa de eternidad, destellos de ilusiones, en fin, todo lo que ocurre en esos primeros enamoramientos juveniles, era todo tan tierno la verdad, que hasta yo me enamoro con mi narración.
Pero él se borró.
El falso enamorado comenzó a ser intermitente, a no querer conocer a la familia de ella a pesar de insinuar lo contrario, a verse solo en determinados lugares, y bueno actitudes normales en gente que miente y no sirve para na. Ella, estaba con el corazón como una nebulosa, la ilusión arruinada por tercera o cuarta vez, pero misteriosamente estaba dispuesta a enamorarse de nuevo, a encontrar su media naranja en un mundo hostil, anhelaba formar su familia y de paso disfrutar, obvi, pues el mundo ofrecía un mercado atomizado de hombres para aprovechar ¿Sería el siguiente su verdadero príncipe azul?
Fin (por ahora). 😏
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