Admiro y envidio en partes iguales
A la gente que se anima, a la caradura y engreída
(¿Por qué no puedo confiar en mí así?)
Yo intento de verdad (pero de verdad)
no darme por vencida ni aún vencida,
pero el pesimismo me agobia
es como un Snorlax abrazándome en la oscuridad
tapándome la vista y ahogando mi voluntad.
Y me decepciona demasiado
ser dos personas a la vez
La libre, inteligente y potente
Y la cagona que no pudo escapar del mandato.
De los mandatos,
que recorren lentamente mi cuerpo y mente
oxigenan mis venas
me manipulan y hacen actuar
tal como lo quiere el inconsciente
No puedo escapar (¿por qué no puedo escapar?).
Estoy harta de explicar y ser intensa
y ser mal vista solo por intentar amigar
soy agradable y mala a la vez (como todos, tal vez)
¿Por qué no me dejas en paz?