miércoles, 1 de julio de 2026

El enojo, mi mejor aliado.

Un día me enojé y dejé amistades que no aportaban nada en mi vida.

Una vez me enojé por no poder pagar el viaje y entrada a un recital de Miley Cyrus y me prometí que jamás me pasaría otra vez. Al año fui al primer Vélez de Lali y al Eras tour de Taylor Swift.

En otra ocasión, me enojé con alguien importante y decidí operarme de la vista, algo que venía posponiendo hace años.

Hace una semana perdí TRES clientas en mi negocio, y estaba tan furiosa que me puse a chatear con viejos y nuevos contactos para conseguir nuevas clientas y LO LOGRÉ.

El enojo bien dirigido me ha salvado, me ha empujado a DECIDIR Y ACCIONAR cuando me la pasaba postergando las cosas. Por eso, es una emoción que me gusta a veces sentir, porque es mi motor, me da un shock de fuerza y me calibra la mente, el enojo me da AUTORIDAD sobre mí misma, sobre la vida, corta con ese eterno dejarme llevar por lo que pase y con lo que el resto quiere o espere de mí.

No me gusta que digan no te enojes, siento que están bloqueando, anulando o achicando una parte muy potente de mí.

Por eso te invito a que te amigues con tu enojo, te está diciendo, pidiendo o mostrando algo, escuchalo porque te puede salvar. 






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